Carta del editor
Miguel Wald
El mundo en el que vivimos no es el mismo en el que crecimos y nos formamos profesionalmente hace apenas unos años. La gran revolución tecnológica de los últimos tiempos no sólo ha producido importantes y casi me atrevería a decir increíbles cambios en la ciencia y los modos de vida, sino también en las formas de enfrentar nuestros desafíos laborales. Sin embargo, el prisma por el que pasa la luz y se descompone en el espectro sigue siendo el mismo: el ser humano. Y si, en ese sentido, hemos cambiado tan poco que las tragedias griegas siguen teniendo la misma vigencia que hace miles de años, creo que es lógico pensar que los conflictos esenciales que nos atraviesan también siguen siendo los mismos. Y, naturalmente, se reflejan en nuestras lenguas, en nuestras actitudes vitales y profesionales, en nuestras relaciones personales...
Por eso, en este volumen de nuestra redvista nos proponemos repasar y revisar algunos de esos conflictos: las miserias de la xenofobia y la discriminación manifiestas en nuestra propia lengua, la necesidad de una actitud ética en nuestra labor profesional, y el intento de una mayor y mejor posibilidad de comunicación en diversos campos de la ciencia; por ejemplo, en este caso, la medicina.
Esperamos que estos artículos sirvan, una vez más, para lo que desde el primer día nos hemos propuesto hacer desde estas páginas: encender una luz (entre muchas posibles, entre muchas ya existentes) para encontrar respuestas que nos ayuden a construir nuevas preguntas, para entender, para entendernos.
En esa nave estamos y queremos seguir estando embarcados. ¡Hasta nuestro próximo puerto, navegantes!
Miguel Wald
Jefe de edición
Traductor inglés<>español