XENOFOBIA, DISCRIMINACIÓN Y ESTEREOTIPOS EN LAS FRASES HECHAS

Emma de Dios Álvarez

´El lenguaje humano es un fenómeno único, sin ninguna analogía significativa en el mundo animal.ª

Noam Chomsky

  1. Introducción
  2. Sin lugar a dudas, y siguiendo las más puras teorías sociolingüísticas, el lenguaje ha de entenderse como algo no uniforme, sino diferente según el uso de cada hablante y predeterminado por el contexto social en que se enmarque. En el presente artículo se hace hincapié en la lengua no solo como sistema lingüístico, sino, más importante, como medio social de comunicación para exaltar la integración o la separación, y aclarar la relación sociedad/lengua, demostrando que la segunda está inserta en la primera. Se difiere de la gramática normativa, que impone normas en lugar de describir el uso que los hablantes hacen de la lengua, ya que el punto de vista es empírico; es decir, los datos observados reciben una explicación partiendo del modelo social con el que interactúan. En palabras de Baugh, ´La relación que existe entre el lenguaje y los grupos raciales posee al mismo tiempo una dimensión política y otra biológicaª. Desde esta perspectiva, vamos a intentar justificar la siguiente hipótesis: el contacto entre diferentes pueblos, razas y culturas produce una serie de estereotipos y actitudes negativas en las personas, que se reflejan directamente en el lenguaje y pasan a lexicalizarse. Se cumple, por tanto, la teoría de Schaff, por la que ´el sistema prefabricado del lenguaje determina nuestra visión del mundo en algún modoª.

    Empecemos por citar el preámbulo de la Constitución española, que dice: ´proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e institucionesª. Sin duda, cada vez más se tiende a una globalización, a un mosaico multiétnico donde diferentes razas y culturas conviven. Sin embargo, frente a este sueño optimista nos encontramos con la dura realidad y con concepciones muy distintas. El DRAE define "xenofobia" como ´odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjerosª, concepto que no se aleja demasiado del de "discriminar": ´dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.ª. Nos guste o no, estos dos conceptos están a la orden del día en nuestra sociedad, a pesar de los intentos poco fructíferos de erradicación de semejantes prácticas de exclusión de grupos más o menos minoritarios. Durante siglos el enfrentamiento se ha producido entre la raza blanca, en calidad de superior, y el resto. Por su situación geográfica, España se ha visto jalonada por un gran número de minorías, entre las que aún hoy se encuentran las siguientes: judíos, africanos, marroquíes, emigrantes retornados, etc. Aunque también en otros lugares hallamos muestras de xenofobia.

     

  3. Desarrollo

Estos sentimientos xenófobos y discriminatorios se manifiestan de forma patente en la ingente cantidad de expresiones lexicalizadas y recogidas en los diccionarios. Nos hemos detenido en aquellas que nos han parecido más interesantes: las referentes a razas y nacionalidades. La razón de esta elección posee una doble naturaleza: la considerable cantidad de datos, junto con las interesantes consecuencias que se pueden derivar.

Para designar a nuestros vecinos franceses tenemos dos términos coloquiales, peyorativos y humorísticos: "franchute" y "gabacho". Además, para aquellos maleducados que se marchan repentinamente sin decir una palabra de despedida contamos con la expresión ´marcharse a la francesaª. Y, siguiendo la mejor tradición orgiástica francesa, a la felación se le conoce vulgarmente como ´hacer un francésª.

Tampoco a los judíos se les guarda demasiada simpatía, y los sentimientos por los que fueron expulsados de la península parecen seguir patentes. "Judío", con la etiqueta de peyorativo e insulto, es aquel que tiene ambición por acumular riquezas. En un sentido similar, "hebreo" equivale a usurero. "Judiada" se define como acción mala que tendenciosamente se considera propia de judíos. Finalmente, el DRAE muestra el refrán popular ´Cegar como la judía de Zaragoza, llorando duelos ajenosª, con el que se moteja a los que, sin obligación ni motivo justificado, se interesan demasiado por los asuntos ajenos.

De nuestros conquistadores árabes tampoco tenemos muy buenos recuerdos. Fruto de la convivencia de tantos siglos, las expresiones con las que contamos son superiores en número a las referidas a otras nacionalidades o pueblos. Así, por ejemplo, ´ser un moroª se refiere al hombre machista o muy celoso. De acuerdo con el catolicismo, de tan profundo arraigo en España, se calificaba de "moro" al que no había sido bautizado. (Por el mismo motivo, se llamaba igual al vino que no había sido aguado, aunque, en ese caso, el sentido derivado era positivo.) ´Como moros sin señorª se dice de toda reunión en que reina gran confusión y desorden. Fruto de las invasiones surgió la expresión ´haber moros en la costaª para recomendar precaución y cautela. ´A más moros, más gananciaª afirma que a mayor dificultad es mayor la gloria del triunfo. Al que le falta poco para estar completamente borracho se le dice ´moros van, moros vienenª, pese a la prohibición del consumo de alcohol por parte de su religión. La expresión vulgar ´oro del que cagó el moroª se utiliza para referirse a algo de muy poca calidad o valor. En el lenguaje de la droga, ´ir al moroª es viajar a Marruecos para conseguir especialmente hachís. Y "morucho", en tauromaquia, es un toro de media casta porque el padre o la madre no son de ganadería brava o reconocida. ´A balazos de plata y bombas de oro rindió la plaza el moroª se aplica a aquellos casos en que el soborno consigue lo que se desea, por ejemplo, el favor de las mujeres.

Sin embargo, no todas las expresiones que existen en la lengua española tienen tintes negativos. "Moro" es una persona que tiene disposiciones pacíficas y de quien nada se ha de temer. Además, "ojos moros" son los ojos grandes y oscuros.

De la raza gitana, con la que también convivimos, el léxico del español peninsular no guarda muy buenos recuerdos. Son comunes expresiones como "gitanería" o "gitanada" para hacer referencia a adulación, chiste, caricias y engaños con que suele conseguirse lo que se desea. Con el sustantivo "gitano" se designa a aquel de aspecto sucio y abandonado, y también al que en los tratos comerciales actúa de forma poco correcta o formal. ´Con la capa de los gitanos nos tapamos los cristianosª; es decir, nos libramos de que la culpa recaiga sobre nosotros y procuramos que se castigue a los gitanos cuando se encuentran cerca.

De los negros tampoco se tiene buen concepto en la lengua española. De hecho, todo lo negativo parece estar investido de este color, como demuestran las siguientes expresiones, que no analizaremos debido a su gran transparencia de significado: pozo negro, lista negra, aguas negras, marea negra, merienda de negros, novela negra, misa negra, leyenda negra, oveja negra, punto negro, viuda negra, trabajo negro, dinero negro, economía negra, etc.

Bien es verdad que desde tiempo inmemorial esta raza ha sido subordinada, y han surgido las siguientes expresiones, con diversos matices:

De los chinos tampoco tenemos una concepción demasiado positiva. Basta examinar expresiones como ´engañar a alguien como a un chinoª, para hablar de las personas crédulas, aludiendo a la opinión infundada de que los chinos son simples. El trabajo de mucho detalle o gran esfuerzo es ´de chinosª. Y los servicios de prostitución se ofrecen en el "barrio chino", mientras que, peyorativamente, un "cuento chino" es una mentira o invención. Para ahondar en su carácter despectivo, se utiliza ´tropezar en una chinaª para significar detenerse en algo poco importante. Se le ´ponen chinasª a alguien cuando se le presentan dificultades, inconvenientes u obstáculos. La acepción de "china" para significar amante podría conectarse con el anterior barrio chino. Finalmente, para la voz "chino" hay un sinfín de acepciones negativas de amplio y marcado regionalismo: voz para llamar al cerdo (Andalucía y la Mancha); niñera (América Central); rabioso, airado (América central). "Chino" es también una hoja de afeitar o un instrumento afilado para cortar la ropa y robar la cartera. ´Hablar en chinoª es dirigirse a una persona de forma que la conversación le resulte ininteligible. Relacionado con el lenguaje de la droga, se dice ´hacerse un chinoª cuando se quema heroína para inhalarla.

Los indios no tienen mejor suerte, ya que, al igual que en los casos anteriores, la mayoría de las expresiones acuñadas y recogidas en diversas fuentes tienen un tono peyorativo. Véanse las siguientes, tomadas de diferentes diccionarios: ´hacer el indioª es hacer algo desacertado y perjudicial para el que lo hace, divertirse o divertir a los demás con travesuras o bromas; ´caer de indioª es caer en un engaño por ingenuo; ´engañar como un indioª es dejarse engañar tontamente; un "indio" es un niño pícaro o travieso (coloquialmente en Argentina y Uruguay); finalmente, ´subírsele a alguien lo indioª quiere decir comportarse de una manera incorrecta, exaltada.

  1. Conclusiones

No se pretende en este artículo ofrecer una enumeración exhaustiva de expresiones con matices xenófobos y discriminatorios existentes en la lengua española, así como tampoco estimular las diferencias con el ánimo de causar enfrentamientos, sino simplemente apuntar algunos hechos evidentes para la mayoría de los sociolingüistas.

Sirvan todas las expresiones anteriores como muestra para corroborar nuestra hipótesis inicial de la existencia de xenofobia y discriminación en la lengua, que resulta en un reforzamiento de los estereotipos. Sin embargo, por algún motivo, nuestros variopintos comportamientos en contra de otros pueblos, tales como la expulsión de los judíos, la inquisición, los indios americanos, los gitanos, los árabes o los negros, son calificados de "marginación", "discriminación", "fanatismo" o "abuso", términos todos más suaves que "racismo", de frecuente uso para hablar de lo que otros imperios, por ejemplo, el británico, llevaron a cabo. La civilización inglesa "esclavizó" a los negros y "exterminó" a los indios. En palabras de Calvo Buezas, ´los racistas fueron los otrosª. Es decir, se refuerza su estereotipo de segregación, mientras se atenúa nuestra xenofobia.

Para terminar, nos gustaría incluir una breve pero significativa mención a la Constitución española, esperando que algún día esta cita se haga realidad: ´Todos los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o socialª.

 

Emma de Dios Álvarez

Universidad de Valladolid

dediose@lia.uva.es